La vitamina D (que en realidad es un complejo hormonal) es indispensable para nuestras defensas.

 Mantener unos niveles adecuados de esta vitamina favorece que tengamos menos riesgo de sufrir infecciones.

 Basándonos en la evidencia existente, si cumplimos con las medidas ya conocidas de prevención del Covid-19 y mantenemos la vitamina D en niveles adecuados, el riesgo de contraer el coronavirus es muy bajo. Y si, lo contraemos, es probable que haya menos complicaciones y menor riesgo de mortalidad.

Varios estudios recientes muestran que:

  • las personas con deficiencia de vitamina D tienen casi el doble de probabilidades de contraer Covid-19 en comparación con aquellos con niveles normales.
  • la suplementación con vitamina D en pacientes deficitarios con COVID disminuye en más de un 50% el riesgo de complicaciones y mortalidad. Ningún tratamiento farmacológico ha demostrado, por el momento, una eficacia tan elevada.
  • Hay evidencia fisiopatológica sólida de los mecanismos por los cuales la vitamina D ejerce una acción inmunomoduladora.

 

Mantener unos buenos niveles de vitamina D facilita que tengamos menor riesgo de enfermar y de sufrir infecciones en general, y víricas y de vías respiratoria en particular, incluyendo la COVID-19.

 ¿Se ha de suplementar con vitamina D a todo el mundo?

No, solo a quien presenta deficiencia. Pero los estudios epidemiológicos nutricionales muestras que la gran mayoría de la población es deficitaria. Por ello, lo primero que hay que hacer es medir la vitamina D para decidir si una persona es deficitaria y  se ha de suplementar, en qué dosis y duración.

¿Quiénes son las personas con más riesgo de vitamina D baja?

A pesar de que la vitamina D se sintetiza en un 90% a partir del sol, las personas morenas de piel tienen más riesgo de deficiencia que las de piel clara, y los fotoprotectores impiden su síntesis.

En general, las personas con más riesgo de déficit son:

  • Niños
  • Embarazadas
  • Inmunodeprimidos
  • Personas con sobrepeso y obesidad
  • Obesos que han sido sometidos a cirugía bariátrica
  • Enfermos crónicos: diabéticos, cardiópatas, hipertensos
  • Enfermos renales y hepáticos
  • Mayores de 60 años

 

¿Cuál es la mejor forma de suministrar vitamina D?

La dieta no es suficiente pues solo contribuye en un 10% a los niveles de vitamina D. Por ejemplo, tener una vitamina adecuada, sólo con la dieta, se tendrían que consumir 22 huevos al día, o beber siete litros y medio de leche entera.

El sol no es suficiente para cubrir déficits si no estamos 15 minutos al día al sol sin protección solar y en verano, cuando los rayos inciden de forma vertical.

La vitamina D en personas deficientes se ha tomar a partir de suplementos nutricionales, por vía oral. No todos los suplementos son iguales, y sólo un especialista puede determinar la mejor forma, dosis y duración de la suplementación.

Si tenemos la vitamina D en niveles óptimos, ¿no vamos a padecer Covid-19?

Para minimizar la posibilidad de padecer la COvid-19, deben mantenerse las siguientes medidas:

  • Evitar aglomeraciones
  • Distancia física de más de 2 metros
  • Evitar espacios cerrados y mal ventilados
  • Limitar los contactos sociales innecesarios
  • Lavado de manos frecuente
  • Empleo de mascarilla, muy especialmente en espacios cerrados

 Si, además, mantenemos el peso, la presión arterial, el azúcar y la vitamina D en niveles óptimos, hacemos ejercicio físico regular, seguimos la dieta Mediterránea (alta en vegetales – verduras, ensaladas, frutas, frutos secos, legumbres, cereales integrales y semillas-, moderada en pescados y huevos, y pobre en carnes y productos procesados) y no fumamos, el riesgo de sufrir Covid-19 es muy bajo.

 Y si, a pesar de las precauciones, acabamos padeciendo Covid-19, es probable que sea de  forma leve, con menos complicaciones y menor riesgo de mortalidad.