Plasma rico en plaquetas

El plasma rico en plaquetas o PRP es uno de los tratamientos más avanzados en rejuvenecimiento facial.

Tiene un efecto estimulante celular muy intenso. Estimula los fibroblastos para que produzcan colágeno y elastina a partir del aporte de factores de crecimiento obtenidos del propio plasma. Mejora el aspecto de la piel, aumenta su firmeza y luminosidad y atenúa las arrugas. Su efecto es progresivo.

¿Qué es el plasma rico en plaquetas?

Las plaquetas liberan factores de crecimiento que se encargan, fundamentalmente, de estimular la regeneración celular, aumentar la formación de nuevos vasos sanguíneos y producir nuevo tejido. Es decir, activan el organismo en la zona donde se liberan ayudando a reconstruir el tejido dañado, efecto reparador que se aprovecha para rejuvenecer la piel.

Uno de los factores de crecimiento, llamado “factor de crecimiento epidérmico“, fue el 1º en ser aislado: estimula la angiogénesis  (formación de nuevos vasos) y aumenta el grosor de la piel, devolviéndole su elasticidad y firmeza, además, aumenta la vascularización de la zona donde se aplica, favoreciendo la aparición de nueva piel, disminuyendo los efectos sobre la misma de la oxidación celular y eliminando las arrugas. Es un tratamiento natural y fisiológico que utiliza las propias proteínas de nuestro organismo, seleccionadas y concentradas, para que reparen el daño producido por el paso del tiempo o por las lesiones solares. Al tratarse de un producto obtenido del propio paciente no existe riesgos de alergias ni intolerancias.

¿Cómo se realiza el tratamiento de rejuvenecimiento con plasma rico en plaquetas?

Es un tratamiento ambulatorio que se realiza en la consulta. Tras la limpieza y preparación de la zona a tratar se aplica una crema anestésica. Se realiza una extracción de sangre del propio paciente, de la que se obtendrá el plasma rico en plaquetas, tras someterla a una centrífuga y activarla. Una vez preparada se aplicará a través de multipunciones con una aguja muy fina, en forma de mesoterapia.

El número de sesiones dependerá del estado de la piel de cada paciente. Habitualmente la propuesta es de 3 sesiones espaciadas cada mes. A partir del año deberá realizarse un mantenimiento que consistirá en una sesión cada 6 o 12 meses. Los factores de crecimiento tienen que actuar estimulando el tejido, por tanto, no hay un resultado instantáneo. Los efectos aparecen progresivamente. El efecto máximo se produce a los 30 días del tratamiento.