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Menopausia

La menopausia significa el cese permanente de la menstruación. Se considera que el cese permanente se produce cuando una mujer lleva un año seguido sin periodos menstruales.

Este término se confunde muchas veces con el climaterio. El climaterio es la fase de transición entre la etapa reproductiva y no reproductiva de la mujer. Este proceso se inicia varios años antes del último período, cuando el ciclo menstrual empieza a ser menos regular. Se denomina premenopausia al periodo de tiempo que va desde que las reglas de vuelven irregulares hasta la fecha de la última menstruación. La postmenopausia es el periodo que se extiende desde la última menstruación en adelante. La perimenopausia abarca desde el tiempo anterior a la menopausia, cuando comienzan los cambios endocrinológicos, biológicos y clínicos de aproximación a la menopausia, hasta el primer año después de la menopausia (OMS).

Durante la menopausia, los ovarios dejan de producir óvulos por la disminución de la función folicular. La hipófisis (glándula situada en el cerebro) intenta estimular los ovarios, produciendo más hormonas (LH o lúteoestimulante y FSH o folículoestimulante). Pero llega un momento en que los ovarios ya no responden a estos estímulos, y producen una cantidad menor de hormonas femeninas, en primer lugar, progesterona, y más adelante estrógenos. Los menores niveles de estas hormonas causan los síntomas de menopausia.

Durante la premenopausia, los periodos se presentan de manera irregular, con menor o mayor frecuencia y finalmente cesan. Algunas veces, esto sucede de repente, pero casi siempre los periodos cesan lentamente con el tiempo, a lo largo de 1-3 años aproximadamente.

La edad de inicio de la menopausia suele oscilar entre los 45 y 55 años.  La edad de inicio depende de los antecedentes familiares y de los hábitos de vida. Una mujer fumadora y  sedentaria suele presentar la menopausia más precozmente que una mujer con buenos hábitos de vida.

La extirpación del útero (histerectomía) produce el cese de la menstruación, pero solo cuando se extirpan los ovarios (ooforectomía) se ocasiona una disminución de estrógenos y menopausia quirúrgica. La menopausia también puede ser causada por fármacos utilizados para quimioterapia  u hormonoterapia en el tratamiento del cáncer de mama.

Síntomas de la menopausia

Los síntomas varían de una mujer a otra y pueden durar 5 años o más. En el caso de la menopausia quirúrgica pueden ser más intensos y empezar más repentinamente. La aparición de cada uno de ellos, su intensidad y el grado en el que afectan a la calidad de vida, depende de cada mujer.

Los síntomas más frecuentes de la menopausia incluyen:

  • Periodos menstruales irregulares, menos frecuentes y que finalmente cesan
  • Sofocos, usualmente más intensos el 1er-2º año. Se manifiestan como una repentina sensación de calor y ansiedad, provocando un aumento del flujo sanguíneo en la piel del tórax, cuello y cara, acompañado de sudoración y palpitaciones
  • Sudores nocturnos
  • Alteraciones del sueño, insomnio
  • Enrojecimiento de la piel

Otros síntomas de la menopausia pueden incluir:

  • Pérdida de memoria, disminución de la concentración
  • Dolores de cabeza (cefaleas)
  • Cambios del estado de ánimo: irritabilidad, depresión y ansiedad
  • Pérdidas de orina (incontinencia urinaria)
  • Sequedad vaginal, atrofia y dilatación de la pared vaginal
  • Pérdida de lubricación vaginal y relaciones sexuales dolorosas (dispareunia)
  • Disminución de la líbido o cambios en la respuesta sexual
  • Infecciones vaginales frecuentes (cambios en la flora vaginal)
  • Sequedad cutánea, por pérdida de ceramidas y capacidad de hidratación
  • Atrofia de la piel, con aparición de arrugas y flacidez, por pérdida de colágeno
  • Dolores articulares, por disminución de ácido hialurónico y colágeno
  • Caída y disminución de grosor del cabello, alopecia androgenética
  • Osteopenia y osteoporosis, por pérdida acelerada de calcio. Provoca aplastamientos vertebrales, disminución de la talla y aumento de la curvatura de la columna (cifosis dorsal)
  • Aumento de peso, con redistribución de la grasa: ésta se acumula más en el tronco    (aumento de grasa abdominal, aumento de grasa mamaria). Ello conlleva un aumento del riesgo de diabetes, dislipemia, hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares.

Para diagnosticar y aliviar los síntomas de la menopausia, en primer lugar se debe llevar a cabo una historia clínica, conocer antecedentes familiares (cáncer, enfermedad cardiovascular, osteoporosis), realizar un análisis de sangre hormonal, exploración vaginal y uterina  (ecografía), mamografía y ecografía mamaria y densitometría ósea (DMO).

La DMO permite diagnosticar la osteopenia y osteoporosis, por pérdida de masa ósea, problemas frecuentes en la mujer (afecta al 15% a los 50 años y al 80% a los 80 años). La osteoporosis aumenta el riesgo de fracturas óseas. La fractura de cadera es una de las principales causas de muerte en mujeres de edad avanzada, por lo que el diagnóstico precoz y tratamiento  de la osteopenia y osteoporosis es muy importante.

Es especialmente importante realizar la DMO en mujeres con riesgo elevado de osteoporosis:

  • menopausia precoz antes de los 40 años
  • antecedentes familiares de osteoporosis
  • fumadoras
  • mujeres con bajo peso
  • tratamiento crónico con corticoides, hormonas tiroideas, ansiolíticos, antiácidos o anticonvusionantes
  • diabetes, hipertiroidismo, insuficiencia hépatica o renal o patología suprarrenal

Es importante contactar con un profesional médico:

  • Si se experimentan sangrados entre periodos
  • Si se presentan sangrados muy abundantes y prolongados
  • Si se han tenido 12 meses consecutivos sin periodo y súbitamente el sangrado vaginal o el manchado comienza de nuevo (incluso si es una cantidad pequeña)

Tratamiento de los síntomas de la menopausia

Actualmente, existe un gran número de opciones terapéuticas que pueden ayudar a paliar los síntomas asociados a la menopausia y mejorar la calidad de vida de la mujer durante el climaterio y la postmenopausia. No hay que olvidar que la mujer pasa actualmente casi la mitad de su vida en esta fase, y los avances en Medicina Preventiva del Envejecimiento le permiten disfrutar de una vida plena y satisfactoria, con un aspecto físico, bienestar y una calidad de vida impensables hasta hace relativamente poco tiempo.

El tratamiento puede incluir cambios del estilo de vida, suplementos nutricionales y hormonoterapia.

El tipo de tratamiento prescrito dependerá de muchos factores como:

  • Estilo de vida
  • Intensidad de los síntomas
  • Estado de salud general
  • Preferencias de la mujer

Para reducir los síntomas de la menopausia y disfrutar de un envejecimiento saludable es básico adoptar hábitos de vida saludable, y adoptar (si no lo ha hecho ya) las tríadas del éxito sobre alimentación-ejercicio-relajación/control del estrés y trabajo-ocio-descanso de la Dieta Smart.

Las recomendaciones específicas para la perimenopausia y post-menopausia incluyen:

Alimentación

  • Consumir una dieta protectora del normopeso, de la salud cardiovascular, del cáncer y del deterioro cognitivo, rica en alimentos de origen vegetal y proteínas saludables y baja en hidratos de carbono refinados, grasas saturadas y trans
  • Tomar alimentos y suplementos protectores de la salud emocional (altos en precursores de dopamina y serotonina, ácidos grasos omega 3, magnesio, vitaminas del grupo B y fitonutrientes, entre otros)
  • Si se presentan sofocos intensos:
  • evitar la cafeína, el alcohol y los alimentos muy condimentados
  • consumir soja y derivados (tofu, seitán, tempeh). Sólo las mujeres que son capaces de metabolizar los fitoestrógenos de la soja en equol (1/3 de las mujeres occidentales) notarán mejoría en los síntomas
  • Consumir calcio y vitamina D (necesidades diarias: 1200 mg y 800UI, respectivamente), a partir de alimentos (lácteos desnatados fortificados, pescados azules pequeños, frutos secos) y/o suplementos
  • Consumir colágeno hidrolizado (10g), sus precursores (prolina, vitamina C, silicio) y ácido hialurónico
  • Consumir suplementos nutricionales con ceramidas y ácidos grasos omega- 7 y omega-3

Ejercicio físico

A partir de la menopausia, es especialmente importante  en la mujer hacer ejercicio físico regularmente.

El ejercicio libera endorfinas y ayuda a sentirse bien, además de prevenir el aumento de peso, proteger la masa muscular y ósea y prevenir enfermedades cardiovasculares, cáncer y deterioro cognitivo.

Se recomienda:

  • andar una hora al día
  • evitar ascensores y escaleras mecánicas
  • hacer un mínimo de 150 min/semana de ejercicio aeróbico (bici, running, baile, natación, zumba, etc)  y 20 min de ejercicio de resistencia o musculación (pesas).

El ejercicio aeróbico ayuda a quemar grasas y mantener el peso. El ejercicio  de resistencia ayudan a fortalecer los huesos (evitando la pérdida de calcio) y a mantener la masa muscular y la tonicidad.

Además, se recomienda realizar los ejercicios de Kegel y abdominales hipopresivos diariamente, para fortalecer los músculos de la vagina y de la pelvis.

Técnicas de relajación

Es recomendable:

  • Practicar respiraciones lentas y profundas cada vez que comience un sofoco, a un ritmo de 6 respiraciones por minuto
  • Practicar actividades que relajen Pilates, mindfulness, paseos al aire libre, escuchar música, leer, masajes, baños relajantes, meditación,  acupuntura, yoga, taichí.

Otros consejos

  • Eliminar hábitos tóxicos: alcohol y tabaco contribuyen al aumento de riesgo de osteoporosis, enfermedades cardiovasculares y cáncer, por lo que se recomienda evitar su consumo. Si es fumadora, es el momento para buscar ayuda y dejar el hábito. El consumo de tabaco puede causar menopausia temprana y acelera la destrucción del colágeno, favoreciendo la aparición de arrugas y flacidez, y la oxidación celular, favoreciendo la aparición de manchas en la piel.
  • Tomar el sol 10-15 min/día, sin protección solar, en brazos, escote y piernas.
  • Utilizar lubricantes vaginales a base de agua durante las relaciones sexuales
  • Realizar tratamientos de ginecoestética: ácido hialurónico, peelings, radiofrecuencia, láser ginecológico.

Tratamiento hormonal sustitutivo (THS)

El THS puede ayudar cuando los sofocos son intensos, existe sudoración nocturna, problemas con el estado de ánimo o sequedad vaginal. El THS es un tratamiento con estrógenos y, algunas veces, con progesterona. Debe hablar con su ginecólogo para conocer sus beneficios y los riesgos.

Recomendaciones específicas:

  • La THS se puede iniciar en mujeres que hayan entrado recientemente en la menopausia
  • La THS no se debe emplear en mujeres que hayan comenzado la menopausia hace muchos años, con excepción de los tratamientos vaginales con estrógenos
  • El medicamento no se debe utilizar por más tiempo del necesario
  • Las mujeres que toman THS deben tener un riesgo bajo de accidente cerebrovascular, cardiopatía, trombosis o cáncer de mama

Para reducir los riesgos de una terapia con estrógenos, se suelen dar dosis bajas y, si la mujer no ha sido histerectomizada, combinados con progesterona, con el fin de proteger del cáncer de útero. Frecuentemente, en lugar de la vía oral, las hormonas se aplican vía transcutánea (crema o parche) o mucosa (crema vaginal).

Con el fin de conocer el riesgo individual de accidente cerebrovascular, cardiopatía, trombosis o cáncer de mama, y tomar una decisión más informada sobre la THS, le ofrecemos realizar un Test genético.

El test genético permite determinar su predisposición genética mediante una simple muestra de saliva. A partir de sus resultados, se podrá optimizar e individualizar la realización de una terapia hormonal y mejorar su calidad con los mínimos riesgos.

Hasta ahora, la THS como tratamiento para la menopausia se realizaba con hormonas sintéticas. Pero varios ensayos clínicos han cuestionado los riesgos y beneficios para la salud de la THS prolongada, que incluyen el riesgo de cáncer de mama, infarto, accidentes cerebrovasculares y trombosis. El HWI evidenció en 2001 que las mujeres que tomaban THS con hormonas sintéticas durante más de cinco años, tenían un riesgo ligeramente mayor de cáncer de mama y problemas cardiovasculares.

Tratamiento con hormonas bioidénticas

Existe una alternativa a la THS con hormonas sintéticas y que no genera sus efectos secundarios. Es la THS con hormonas naturales o bio-idénticas.

El tratamiento hormonal sustitutivo (THS) con hormonas bioidénticas en la menopausia tiene efectos beneficiosos para los síntomas, tanto a corto como a largo plazo, equilibrando las deficiencias hormonales propias del envejecimiento y mejorando considerablemente la calidad de vida de la mujer.

Las hormonas bio-idénticas son exactamente iguales a las hormonas que produce el cuerpo de una mujer. También se denominan hormonas “naturales”, ya que aunque sean sintetizadas en el laboratorio provienen de fuentes vegetales.

Por ser naturales e idénticas producen los mismos efectos y siguen las mismas vías metabólicas que las hormonas originales generadas por el propio organismo.

¿Qué son los implantes o pellets subdérmicos?

Son implantes que se colocan debajo la piel, mediante anestesia local. El SottoPelle® se inserta  bajo el glúteo de forma que no sea visible. Una vez colocado, libera constantemente pequeñas dosis fisiológicas de hormonas cuando el cuerpo las necesita, proporcionando así una terapia óptima. El proceso de selección de los materiales y la precisión con que se elabora SottoPelle®, da como resultado unos pellets de calidad, que llevan aplicándose desde hace 45 años. Cada paciente recibe de forma personalizada la dosis hormonal necesaria y adecuada entre 4 y 6 meses.

Los pellets son un poco más grandes que un grano de arroz (aproximadamente 3 mm de diámetro). Cada pellet hormonal de SottoPelle®, contiene hormonas puras en un 99,89% y un ácido graso humano en un 0,2% que sirve para unirlos. Al contrario de otros, los pellets de SottoPelle® no utilizan relleno sintético.

Con la terapia de reemplazo hormonal SottoPelle® se puede alcanzar el equilibrio adecuado de hormonas, lo que organismo necesita para mantener un estado de salud óptimo. La terapia recupera las carencias en el proceso de envejecimiento utilizando hormonas idénticas a las del organismo. Los pellets trabajan junto al organismo para ofrecerle lo que necesita. Cualquier incremento en los latidos del corazón  o con el ejercicio físico intenso, aumenta el flujo sanguíneo hacia los pellets, liberando la cantidad necesaria de hormonas al torrente sanguíneo.

Otros tratamientos  medicamentosos prescritos en la menopausia

  • Bifosfonatos: para el tratamiento de la osteoporosis
  • Antidepresivos: inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina –ISRS-
  • Ospemifeno: Recientemente se ha autorizado este fármaco no hormonal -modulador selectivo de los receptores de estrógenos – para el tratamiento oral de la atrofia vaginal