935122807 / 628558823 admin@nutricionyantiaging.com

Intolerancias alimentarias

¿Qué es la intolerancia alimentaria?

Desde tiempos remotos se sabe que el consumo de ciertos alimentos puede tener efectos profundos en la salud física y mental de individuos susceptibles. Esto es todavía más evidente en el mundo actual, con la gran variedad de alimentos procesados que consumimos.

Investigaciones recientes de Atkinson y col. han identificado que los anticuerpos específicos de alimentos (proteínas producidas por el sistema inmune) y los síntomas de intolerancia alimentaria están muy relacionados.

La intolerancia alimentaria está asociada a multitud de síntomas desagradables y a múltiples condiciones crónicas. A diferencia de las alergias alimentarias, las intolerancias no suelen poner en peligro la vida, pero sí pueden afectar seriamente a la calidad de vida.

Menos de un 2% de la población padece alergias alimentarias. No obstante, hasta un 45% de la población sufre algún tipo de intolerancia.

Los síntomas suelen producirse cierto tiempo después de la ingesta, incluso días más tarde. Por ello, suele ser difícil identificar el alimento o alimentos que causan los síntomas. Por ejemplo, la leche o el pan consumidos un determinado día puede ser la causa de un dolor articular 3 días más tarde. Algunos síntomas asociados a alimentos pueden ser causados por deficiencias enzimáticas o sensibilidad química, mientras que en otros está implicada una respuesta inmune.

Muchas intolerancias alimentarias están asociadas a una respuesta inmune inapropiada a uno o varios alimentos. Las causas de las intolerancias alimentarias no son bien conocidas y pueden aparecer en cualquier momento de la vida.

Entre las posibles causas de las intolerancias alimentarias, se encuentran:

  • digestión inadecuada
  • disbiosis intestinal (alteración de la composición de la flora intestinal)
  • candidiasis intestinal
  • parasitosis intestinal
  • infecciones intestinales
  • permeabilidad intestinal
  • dieta desequilibrada
  • ingesta de alcohol
  • ingesta de medicamentos

La producción de anticuerpos es una de las vías por las que el sistema inmune reacciona ante sustancias que no reconoce y que le afectan adversamente.

En circunstancias normales, los anticuerpos se combinan con las proteínas de los alimentos (antígenos), formando complejos, que son posteriormente eliminados por el organismo. No obstante, si el sistema inmune está saturado, los complejos se pueden acumular en lugares como articulaciones o tracto digestivo y producir síntomas de intolerancia alimentaria.

¿ Cuáles son los síntomas típicos de intolerancia alimentaria?

Sobrepeso y obesidad: 
En personas con retención de líquidos, con sobrepeso y obesas que no responden a los tratamientos habituales de adelgazamiento, se han experimentado pérdidas de peso, al eliminar de la dieta alimentos frente a los que se presenta una sensibilidad alta.  No obstante, si tras un test, se detecta intolerancia a múltiples alimentos, hay que sospechar de permeabilidad intestinal y tratar el problema de base.

Gastro-intestinales (50%): náuseas, vómitos, hinchazón abdominal, gases excesivos, calambres, dolor abdominal, cólicos, estreñimiento, diarrea, síndrome de colon irritable.

Dermatológicos (16%): urticaria, dermatitis atópica, eczema, psoriasis, picor (prurito), acné.

Psicológicos (11%): dificultad de concentración, cambios de humor y de comportamiento, depresión, ansiedad, fatiga, letargia, hiperactividad.

Neurológicos (10%): cefaleas, migrañas, mareos, vértigos.

Respiratorios (10%): rinitis, sinusitis, asma.

Músculo-esqueléticos: artritis, dolores articulares y musculares, debilidad.

Los síntomas pueden aparecer hasta 3 días después de la ingesta del alimento “reactivo” y pueden durar algunas semanas. Por lo tanto, suele ser muy dificultoso identificar qué alimentos pueden ser la causa de los síntomas. Por ello, en la investigación de la intolerancia alimentaria, puede ser útil evaluar el nivel de anticuerpos contra los alimentos mediante un análisis en una muestra de sangre.

Una dieta que elimine los alimentos problemáticos o sensibilizantes suele ser suficiente para prevenir la aparición de los síntomas.

¿Cómo se detectan las intolerancias alimentarias?

El estudio de la sensibilidad alimentaria a alimentos se realiza mediante tests de intolerancias alimentarias en sangre que analizan la reacción entre los antígenos de los alimentos y los anticuerpos IgG. Este tipo de test son cualitativos, es decir, las reacciones a los alimentos se clasifican como negativas, positivas leves, moderadas o fuertes.

No todos los tests de intolerancia alimentaria que se ofrecen son iguales. Es importante escoger un test de elevada sensibilidad (con bajo porcentaje de falsos negativos) y elevada especificidad (con bajo porcentaje de falsos positivos), es decir, un test fiable.

Un nivel elevado de anticuerpos IgG alimentarios no es un problema por sí mismo, pero puede ayudar a identificar los alimentos que pueden causar discomfort o síntomas desagradables.

Cuando el test indique un nivel elevado de anticuerpos hacia un alimento específico, éste se debe eliminar completamente de la dieta por un periodo de mínimo 3 meses. Una vez que los síntomas desaparecen, los alimentos eliminados pueden reintroducirse uno por uno y monitorizar sus efectos.

Los alimentos con reacción leve no requieren ser eliminados totalmente de la dieta, pero sí  es recomendable tomarlos máximo 2 veces por semana.

Algunas personas se encuentran peor durante unos días después de eliminar los alimentos positivos, pero es necesario perseverar y los efectos desaparecen.

La mayoría de las personas sienten mejoría en sus síntomas en uno a tres meses desde que eliminan de su dieta los alimentos reactivos.

Pueden sustituirse los alimentos reactivos por otros alimentos para los cuales no presente intolerancia.

Es recomendable planificar y organizar los menús por adelantado. Se pueden hacer recetas con ingredientes de alimentos permitidos. Es aconsejable hacer la compra por adelantado.

Al eliminar un alimento de la dieta, hay que intentar reemplazarlo por otro alimento del mismo grupo que no muestre reacción positiva.

Si algún alimento resulta negativo en el test pero no se tolera bien o se percibe algún efecto negativo, debe seguir evitándose.

Es importante identificar qué productos alimentarios o alimentos procesados contienen los alimentos o ingredientes que han resultado positivos en el test. Muchos alimentos preparados o precocinados, así como salsas, contienen una gran variedad de ingredientes que puede no haberse asociado con el producto. Por ello, es muy importante leer siempre el etiquetado de los alimentos.

Con el fin de reducir el riesgo de futuras intolerancias, es muy importante seguir una dieta sana y equilibrada,  sin abusar de un determinado alimento, así como mantener una microbiota saludable, ingiriendo una dieta rica en prebióticos y probióticos.

¿Qué es la alergia alimentaria?

Una alergia alimentaria clásica está normalmente caracterizada por una inmediata y frecuentemente severa reacción del sistema inmunitario a la exposición al alimento.

Los síntomas de las alergias incluyen:
estornudos, sarpullidos, irritación de la piel, hinchazón, fatiga, diarrea y vómitos. En casos más graves, puede producirse dificultad para respirar (edema de glotis), shock anafiláctico, paro cardíaco e incluso muerte.

Normalmente los síntomas ocurren a los pocos minutos de comer el alimento, aunque también se pueden dar a las pocas horas.

Los alimentos que suelen provocar alergias son: los frutos secos, los huevos, la leche, el pescado y el marisco.

¿Cuáles son las diferencias entre intolerancia y alergia alimentaria?

 Intolerancia  Alergia
 Las reacciones no son inmediatas y se pueden dar al cabo de unos días Las reacciones suelen ocurrir rápidamente, con un máximo de 2 horas después de la exposición al alimento
 Se puede ser intolerante a diversos grupos de alimentos al mismo tiempo Respuesta inmunitaria a un alimento muy concreto
 Los alimentos causantes son difíciles de identificar Los alimentos causantes son fáciles de identificar
 Se pueden dar múltiples síntomas (migraña, diarrea, etc), y sobretodo sensación general de malestar Los síntomas suelen ser severos, pudiéndose dar shock anafiláctico, y pueden ser muy graves
 Son muy frecuentes en la población (45%) Son poco frecuentes en la población (2%)
 La reacción inmunológica viene mediada por la inmunoglobulina A y tras múltiples estímulos, por la Inmunogloblina G La reacción inmunológica viene mediada por al inmunoglobulina E